“¿PARA QUÉ SIRVE LA CALIDAD?”
(SEGUNDA PARTE)

Hace un tiempo, desde este mismo lugar, escribía un TIP en el que reflexionaba sobre lo mismo que hoy… En aquel, hacía referencia a los inconvenientes en la tarea que ocasionalmente tienen los Responsables de Calidad, respecto a la relación con otras áreas y los logros que se podrían obtener. En síntesis: hacía referencia a los “problemas” que atravesamos los que queremos hacer calidad.
Y cuando lo publiqué me quedó un sabor algo amargo, ya que si bien aseguraba que “cualquier logro es importante (aunque sea pequeño)”, parecía un tanto desalentador.

Por eso, hoy les traigo una historia que muestra otra cosa. Es la historia de FASTRAP S.A., una organización muy pequeña (si nos guiamos por la dotación de personas) pero muy grande en cuanto sus logros de la calidad.
Es una empresa formada en el año 2001 como consecuencia del abandono de otra dedicada durante muchos años a la fabricación de stockinettes. Tres empleados de aquella otra organización decidieron seguir adelante con el negocio (y lo hicieron en un momento nada promisorio del país). Entre sus clientes, algunos heredados y radicados en el exterior, había quienes solicitaban una Certificación de Calidad ISO 9001. De esta manera, FASTRAP (de la mano de OP Group) inició el camino de la calidad.

En 2006 comenzamos a trabajar preparando el Sistema de Gestión de la Calidad, capacitando y enseñando algunas técnicas de calidad y de mejora. Enseguida entendieron las ventajas que aportaba el Sistema de Gestión… Y como su gestión empresaria era relativamente nueva, adoptaron estos postulados de la calidad como un método cotidiano, en lugar de “algo que hay que hacer o cumplir” si se quiere alcanzar una Certificación.
Establecieron objetivos y metas teniendo en cuenta la estrategia de comercialización y los clientes hacia los cuales estaban orientados (teniendo muy buena relación con todos ellos). Sus clientes opinaban que los productos eran buenos, mientras la empresa se esmeraba en producirlos con un bajo desperdicio de hilado (componente principal de sus materias primas).
Así, llegó el momento de medir. Y FASTRAP midió. Lo primero que midieron fue la satisfacción de los clientes, con una encuesta que llevaba un puntaje de 1 a 5. El valor obtenido fue de 4.35, y sobre esa base comenzaron a trabajar para ver en qué podían mejorar. También midieron el número y el tipo de fallas en el tejido y los factores que producían desperdicios de hilado. Tiempo después, midieron los desperdicios de stockinettes enteros o parte de ellos, y lo tradujeron a Kg. de hilado, y luego lo dividieron en distintos componentes de fallas. Con éstos datos comenzaron a analizar datos y obtuvieron su certificado ISO 9001:2000.

Bien… hasta aquí no parece haber nada nuevo con respecto a otras organizaciones que también obtuvieron su certificado ISO 9001. Pero lo destacable de esta empresa es que descubrió el sentido profundo de la Norma, el sentido profundo de la calidad, el análisis de datos y la mejora continua. Y todo esto con una estructura de personal muy pequeña.
Hoy en día, FASTRAP no sólo tiene su certificado ISO 9001:2008 (actualizó la versión de la Norma y ya va por la primera auditoria de mantenimiento), sino que ha sabido sacarle el jugo al Sistema de Gestión. Para demostrar esto, les presento datos concluyentes:

SATISFACCION DE CLIENTES:

PROMEDIOS DE CANTIDAD DE FALLAS POR ROLLOS DE TEJIDO:

DESPERDICIO DE HILADO:

Para finalizar, podemos traducir a valores en $ARS este último índice de desperdicio de hilado: se estima que en 2010 (respecto de 2006) se han ahorrado $9.700.- de desperdicio. ¡Nótese que se redujo a la mitad! Y si volvemos sobre la pregunta que da título al escrito, aquí tenemos la respuesta, para esto sirve la calidad:

  • Clientes más satisfechos.
  • Mayor eficiencia en los procesos.
  • Menor costo de desperdicio.
  • Mayor fiabilidad del producto.
  • Mayor rentabilidad.

Escrito por OP Group
Febrero de 2011